La xilografía la técnica de grabado hecha con planchas de maderas duras, como la del boj, el cerezo o el peral. No obstante debemos citar también el linóleo, material fabricado a partir de aceite de lino que se viene utilizando ocasionalmente en los últimos decenios en sustitución de la madera, pues aunque no permite la finura de esta, resulta más fácil y blando para la talla. A veces se conoce como linografía a esta variante que usa linóleo, aunque básicamente es la misma técnica.
El proceso de grabado comienza realizando el dibujo a lápiz sobre la plancha de madera bien seca y lijada. Posteriormente se traslada el dibujo a tinta, sabiendo que estará del revés con respecto a la imagen que se quiere obtener.
Con un cuchillo de hoja corta, punta viva y muy afilada se comienza a tallar la madera perpendicularmente, rozando el dibujo primero por un lado y luego por el otro de cada trazo; esta operación se conoce como tajo. Situando la hoja oblicua respecto de los primeros cortes se realiza un segundo, el contratajo, que, encontrándose con el primero, hace saltar la madera.
Una vez contorneado todo el dibujo por este surco, se procederá a sacar la madera de las partes destinadas a ser blancas con diferentes gubias, teniendo en cuenta que las zonas amplias de blanco deben ser talladas más profundamente para evitar que se manchen de tinta. Cuando toda esta talla se realiza en el sentido de la fibra de la madera la llamamos talla al hilo, y en caso contrario a contrahilo.
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