En la Prehistoria encontramos el llamado grabado rupestre, que se realiza sobre roca mediante un utensilio cortante de metal o piedra. Ya en Egipto, en el siglo IV a. C. se usa la estampación sobre tejidos pero es en el siglo VII cuando se empieza a emplear la técnica sobre papel en China.
En Europa comienzan a surgir los primeros grabados (xilografías) a finales del siglo XIV, de temática religiosa ilustrando asuntos como el Apocalipsis. Las xilografías darán origen posteriormente a la imprenta[1]. En el siglo XV hay una gran divulgación de las imágenes de devoción hechas en grabado; en este mismo siglo en Italia, Raimondi será el primero que le dé cierto prestigio al grabado de reproducción.
La técnica con color se empezó a utilizar a principios del siglo XVI[2]. En el siglo XVII hay muchos grabadores famosos, se destacan a Seghers, Van Dyck y Rembrandt. La técnica del aguafuerte fue utilizada por Goya y los dibujantes de las sátiras inglesas (Rowlandson, Hogarth) En el siglo XIX la litografía fue usada por los artistas románticos. En Japón es muy importante el ukiyo-e (grabado japonés sobre madera), un estilo con un delicado juego con planos, líneas y ausencia de modelado. En el siglo XX, la fotografía sustituye al grabado como medio de reproducción. Aparece una nueva técnica de impresión, la serigrafía (practicada anteriormente en China), en la que destaca el artista Vasarely.
[1]Fernández Arenas, José. Introducción a la conservación del patrimonio y técnicas artísticas, 1.ª edición, Barcelona, Ariel, 1996, p. 94.
[2]Maltese, Corrado. Las técnicas artísticas, versión española de José Miguel Morán y María de los Santos García, Madrid, Cátedra, 1980, p. 276 (col. Manuales Arte Cátedra).
No hay comentarios:
Publicar un comentario